Libertad

Libertad Pastor B. López-Maza Casa de Fe Guatemala

Sin preparación, no podremos comprender y entender lo que la misma Biblia nos enseña; este es un libro que necesita la luz correcta para poder entenderlo. ¿Cómo nos damos cuenta que nuestro corazón está listo? Porque empezamos a leer con entendimiento, no solamente lo que “nos agrada” de la Biblia, sino que aprendemos a leerla completa. 

La misma palabra del Señor tiene la capacidad de preparar nuestro corazón y muchas veces lo que provoca rechazo hacia la palabra es precisamente la ausencia de la palabra, porque si tenemos la presencia de la palabra en nuestros corazones, no habrá debate alguno; la palabra no se revela contra la palabra, sino por el contrario, provoca que podamos ingerirla. 

  • Nosotros somos la Luz para esta tierra.

Mateo 5:14-16  “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

El Señor a nosotros nos constituyó luz; pero para poder reflejar la luz, primero la luz debe alumbrarnos a nosotros. La luz no puede brillar de afuera hacia adentro, brilla desde adentro hacia afuera. La luz no solamente emana luz, sino que también la retiene. La fe se recibe, se retiene y se incrementa. La luz alumbra las áreas más oscuras de nuestras vidas y esto quizás puede provocarnos dolor, pero es lo más conveniente para poder ser transformados y mudados de condición.

La luz cobra formas en nuestras vidas, por ejemplo la verdad es una de las formas de la luz. Dios no nos creó para estar cautivos y presos de nuestras emociones, sino que a través de la luz podemos experimentar la libertad. 

1 Corintios 15:10  “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.”

La luz también cobra la forma de la Gracia; por esa razón cuando Pablo recibió literalmente la luz porque incluso quedó ciego, también fue inundado de la Gracia revelada en su vida.  Cuando recibimos la luz en nuestras vidas, somos más efectivos en lo que fuimos llamados a ser; por tal razón Pablo dijo: he hecho más que ellos, refiriéndose a los otros apóstoles. 

“A medida que la luz alumbre las áreas oscuras de nuestras vidas, más claridad vamos a tener para ser operantes en el Reino de Dios.” 

 356 total views,  3 views today