El Poder de la Iglesia

El Poder de la Iglesia Pastor B. López-Maza Casa de Fe Guatemala

La Iglesia tiene una Identidad en su diseño original, pero también tiene una misión y visión divina. En ocasiones quizás hemos relacionado de forma incorrecta la Iglesia con muchos de los conceptos que de alguna manera hemos utilizado; sin embargo, en esta enseñanza, podremos comprender que la Iglesia tiene un verdadero poder, pero para que este poder sea manifiesto y su Identidad sea conocida, requerirá de hijos que comiencen a conocer su Identidad; de lo contrario no hay Destino, cualquier oferta o propuesta es la mejor; pero cuando hay Identidad las cosas pasan por otro colador de decisiones que se llama entendimiento; por lo cual, las ofertas o propuestas ya no son todas buenas, aunque así lo aparenten.

  • La Iglesia necesita experimentar la Restauración para ser devuelta a su condición genuina de creación.

Hechos 3:21  “a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.”

La palabra clave en este versículo es la Restauración. Cuando algo inicia el proceso de Restauración, es porque empieza a ser devuelto a una condición genuina de creación; en otras palabras, cuando algo es restaurado a su condición original, no se refiere a regresar al momento antes de que nos dañaran; sino que se trata de volver al diseño que nos creó desde antes de la fundación del mundo. 

Testimonio Pastor B. López-Maza

“Antes de que yo naciera, mi mamá me contó que ella perdió a un bebé. Lo cual me hizo comprender, que aunque en ese momento la situación fue muy difícil, sino hubiera acontecido, probablemente yo no hubiera nacido. Y podríamos formularnos muchas preguntas sin una respuesta definida a raíz de una situación delicada como ésta; sin embargo, lo que estaba pasando era el cumplimiento de un Destino Profético, tanto en quien no nació como en quien sí nació.”

El Destino en nuestras vidas se cumple. Las asignaciones en el Reino también se cumplen, aunque muchas veces El Señor tenga que cambiar al asignado. La asignación no se mueve; por lo tanto, la Iglesia no nació para tener una asignación que sea movida, por esa razón la Iglesia a través del tiempo nunca ha podido ser destruida. 

“La Iglesia, los hijos, función y diseño de la Iglesia necesitan ser restaurados. Para que esto pase, El Señor necesita recuperar a los sacerdotes que la administran, dentro de los cuales estamos nosotros.”

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