Una Vida en Fortaleza

Hay muchas oportunidades que se pueden aprovechar en este tiempo, no importando bajo que condición o situación nos encontremos. Nosotros no debemos movernos por situaciones o condiciones; fuimos definidos desde antes de la fundación del mundo a través del Hijo de Dios que consumó en nosotros una posición que es invariable, que no cambia, muda, no es quebrada ni depende de situaciones, sino de lo que Él trazó y planificó para nosotros.

 

Una vida en Fortaleza | Pastor B. López-Maza

A lo largo del tiempo, hay diferentes escenarios de los cuales podemos tomar ejemplos importantes de lo que podemos hacer en este tiempo.

Algo muy importante que debemos aprender es a no tener una mentalidad circunstancial, porque las circunstancias o situaciones cambian; pero cuando comenzamos a desarrollar una mentalidad de Propósito, es inevitable que en medio de cualquier escenario estemos preparados; no hay situación que nos defina, sino que el acontecimiento más importante y relevante que nosotros hemos recibido es el que ya nos definió no importando la situación o los contextos.

En las escrituras nosotros incluso podemos ver escenarios y momentos difíciles, que fueron tomados y aprovechados como una oportunidad; no existía límite ni oposición al crecimiento, desarrollo y avance del Reino y de nuestras vidas.

Una vida de Reino nos equipa no solamente para escenarios complejos, sino para una vida. Cuando estos escenarios se hacen inevitables, estamos preparados puesto que no vivimos a causa de las situaciones, sino de una razón más grande; un Propósito más poderoso, el cual nos permite triunfar y vencer.

«Los escenarios y las crisis deben ser bien aprovechadas, pero esto será el resultado de haber cambiado los pensamientos circunstanciales a pensamientos de Propósito o de causa.»

 

  • David en la cueva de Adulam

1 Samuel 22:1-2  “Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él. 2 Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.”

El escenario en el que David llega a la cueva de Adulam no era el mejor. David llegó a esa cueva porque estaba huyendo; y resulta que los que llegaron después de él, llegan en una condición similar o aún peor a la de David: afligidos, endeudados y amargados.

Este momento bajo una perspectiva correcta, fue bien aprovechado por un hombre que tenía una visión de Propósito y no de situaciones ni circunstancias. Si David hubiera tenido una mentalidad circunstancial, lo más probable era que se desanimara a causa de las personas que lo estaban acompañando.

Lo que sucedió con David y los hombres que se reunieron con él, fue que ese mismo escenario los preparó. Aquí existió una transformación (metamorfosis) a causa de la visión y la mentalidad de Propósito de David, convirtiéndose después estos hombres en los “valientes de David”. Eso mismo es lo que nosotros debemos aprender a ver en este tiempo; hay una situación compleja que “nos persigue” y nos llevó a resguardarnos, pero es precisamente eso lo que debemos aprovechar para continuar transformándonos y desarrollándonos en la mentalidad de Propósito.

Si nosotros nos entrenamos en la mentalidad de Propósito, lo más probable es que ésta situación nos encontró preparados y equipados; quizás no sea el escenario más agradable, pero la condición de nuestras vidas nos permite tener una perspectiva, visión y misión clara en medio de este escenario.

  • La nación de Egipto

La nación de Egipto no fue reconocida, establecida por el tiempo de la bonanza. Sino que esta nación fue reconocida y establecida a causa de los siete años que vivieron en crisis, puesto que estaba bien administrada. Quien administró Egipto en los años de crisis, era un hombre que la misma escritura nos dice que incluso el Faraón lo reconoció como alguien lleno del Espíritu; es decir, a causa de la mentalidad de un hombre de Propósito y de causa, en el escenario más complejo, pasó lo menos probable: que una nación en esa crisis fuera reconocida, incrementada y establecida.

Debemos meditar bajo qué mentalidad o perspectiva estamos asumiendo la situación. Los acontecimientos y situaciones son temporales.

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