Una Vida en Fortaleza

No nos preocupemos, ocupémonos

1 Timoteo 4:13-15 “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. 14 No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. 15 Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.”

En este tiempo debemos ocuparnos en el desarrollo y crecimiento espiritual. Asimismo, debemos cuidarnos de nosotros. Muchas veces no nos enfermamos por lo que está en el ambiente, sino porque nosotros mismos nos enfermamos con los pensamientos que alimentamos y que no están alineados a la Voluntad del Señor. 

Cuando se fortalece demasiado un pensamiento, se crean conexiones neuronales en la mente, que nos llevan a que nosotros inevitablemente por haber practicado incluso ese pensamiento sin darnos cuenta, eso se vuelve parte de nuestras vidas.

Si nos ocupamos en el desarrollo, incluso esas conexiones neuronales serán incrementadas pero como resultado de estar llenos del Espíritu, amor, Gracia y Poder que hemos recibido del Hijo de Dios.

Necesitamos renovarnos en la idea original del Propósito, ya que solamente de esta forma nos daremos cuenta que hay situaciones que a nosotros no nos gobernarán.

Hemos sido entrenados, preparados, capacitados para expresar la vida que nos ha otorgado el Padre. Estamos guardados y cuidados en el Propósito que nos envió. Mientras no hayamos cumplido la razón de nuestra existencia asignada por el mismo Propósito, seguiremos viviendo.

No escuchemos a cualquiera, porque llegaremos a cualquier parte. Debemos revisar con quién hablamos y qué es lo que hablamos, porque esto nos direcciona. Hablemos con las personas que nos edifican, aquellas personas que en su manera de hablar no tienen despropósito, sino todo lo contrario: tienen vida.

1 Pedro 1:7 “para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,”

Nuestra vida está fundada en el Pisteo o Pistis: la Fe. El oro debe ser probado con fuego para ver si en realidad es oro. Estos acontecimientos lo único que traen a manifestación es lo que en nuestro corazón tenemos revelado, lo que hay en nuestros pensamientos. ¿En quién está fundada nuestra Fe?

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